La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria causada por protozoos intracelulares del género Leishmania , que afecta tanto a humanos como a diversas especies animales. Se han descrito múltiples reservorios, incluyendo especies selváticas, sinantrópicas y domésticas, siendo el perro el principal reservorio en el ámbito urbano. Por este motivo, constituye un blanco clave para la intervención epidemiológica orientada a reducir la transmisión hacia humanos.
En un seminario previo, se abordó el reposicionamiento de fármacos inhibidores de la acetilcolinesterasa como potenciales tratamientos para la leishmaniasis canina, con el objetivo de superar limitaciones actuales como la prolongada duración de los tratamientos, las recidivas y el desarrollo de resistencia. En ensayos in vitro, clorhidrato de donepecilo y tartrato de rivastigmina mostraron mayor actividad antiparasitaria, mientras que el alopurinol presentó menor potencia pero un perfil de baja toxicidad celular, posicionándose como un candidato con ventajas en términos de seguridad. Asimismo, el análisis de combinaciones reveló efectos dependientes de la proporción, incluyendo interacciones sinérgicas, lo que sugiere la posibilidad de optimizar esquemas terapéuticos.
En el marco de una colaboración con los ensayos in vivo realizados por la Lic. Occhionero (Chely), se abordará el desarrollo de un score para la evaluación del progreso de heridas en un modelo murino. Esta herramienta propone una forma más objetiva y estandarizada de medir la evolución de lesiones, con potencial aplicación en modelos de leishmaniasis cutánea.